Hola chic@s!!!!!
Me encanta salir a cenar de picoteo, lo reconozco, no será muy sofisticado, ni muy elegante, ni dietético, pero soy feliz cenando unas patatas ali-oli, chipirones y unas croquetas.
Ese fue mi plan un día de estos, salí con unas amigas y nos liamos así que decidimos cenar por ahí en plan picoteo. Que disilusión me llevé cuando comprobé que las croquetas eran de Findus, Pescanova o la Cocinera, que no diré yo que sean malas, pero bah!, no es lo mismo, así que me quedé con el gusanito y no lo he podido remediar, ayer croquetas de jamón, pero caseras, aquí una servidora se pasó media tarde haciéndolas, porque no tengo medida e hice como para invitar a todo el barrio, no cunda el pánico, que no pasa nada, masa congelada y para otro día.
Yo no tengo thermomix, no es que tenga nada en contra, simplemente aún no he ahorrado para poder comprarla, pero si alguien me la quiere regalar... No cuela, eh?.
No pasa nada, dicen que hacer croquetas con ella es muy sencillo, yo mientras tanto y no aquí sigo haciéndolas al modo tracicional.
Ingredientes:
- 200 g de jamón ibérico picado en pequeño
- 6 cucharadas de aceite de oliva
- 3 cucharadas de harina
- 2 vasos de leche
- media cebolla
- sal
- pan rallado y huevo
Preparación:
1- Lo primero hacemos la bechamel, para ello ponemos el aceite al fuego y doramos la
cebolla a fuego medio; cuando toma color, se retira la cebolla y se
tuesta la harina en el mismo aceite. Añadimos el jamón, y cuando está
bien integrado en la harina, incorporamos la leche, se mueve con
varillas o con una cuchara de madera y se deja reducir a fuego medio. La
sal se pone con cuidado de no pasarse, porque el jamón aporta ya un
punto bueno de salazón.
2- Cuando la masa se despega del fondo y las paredes de la sartén, ya
está la bechamel en su punto. Se nota también que afloran a la
superficie algo de aceite.
3- Pasamos la bechamel a una fuente para dejarla enfriar y pocer hacer
las croquetas, Cuando se ha
enfriado, se forman las corquetas del tamaño deseado, con la ayuda de
unas cucharillas obien con la mano, no pasa nada por manosearlo siempre que nos hallamos lavado bien las manos, pero este punto lo doy por echo siempre que nos ponemos a cocinar.
4- Rebozamos en huevo y pan rallado y freimos en aceite de oliva bien
caliente. Cuando están doradas se dejan unos momentos en papel de cocina
para que pierdan el exceso de aceite y se sirven.
Pues ya veis, no hay mal que por bien no venga, al final comí unas buenas croquetas y me dió para invitar y todo. A veces no hay nada como lo casero echo en casa, comer fuera está muy bien pero comerte un plato echo por ti y que esté bueno, no tiene precio, bueno si, la satisfacción que te queda.
Para culminar el plato, estoy intentando aprender de algunos blogs que sigo, que tienen un gran nivel, y lo decoré poniendo una cama de hojas de lechuga, sobre ella las croquetas y en el centro zanahoria rallada con una oliva. Espero que os guste. Son ideales tanto para una cena variada o para poner de aperitivo.